· Mario Gómez denuncia que el administrador de infraestructuras ferroviarias haya impedido asistir a la reunión a los representantes de la oposición, a la Plataforma Pro Soterramiento y a la prensa para hablar sobre las obras del AVE que afectan a esta zona

El portavoz de Cs, Mario Gómez, ha acusado a Adif de ocultar de forma descarada información e impedir a los representantes de la oposición, a la Plataforma Pro Soterramiento y a la prensa a asistir a la reunión celebrada hoy entre el administrador de infraestructuras ferroviarias y los vecinos de Orilla de la Vía afectados por el muro que se va a levantar junto a sus viviendas como consecuencia de las obras del AVE.

Opacidad

“¿Qué tiene que esconder Adif sobre una obra pública, pagada con el dinero de todos los murcianos para impedir que entremos en la reunión?”, se cuestiona Gómez, quien ha lamentado igualmente que “esta empresa pública, dependiente del Ministerio de Fomento, tampoco haya convocado a los vecinos por escrito, de manera formal; ni les haya explicado las condiciones de las obras, ventajas y desventajas, ni tiempo de duración”.

Es evidente –ha denunciado el portavoz naranja- que lo que Adif pretende, con el amparo de José Ballesta, es que los vecinos afectados firmen un cheque en blanco para levantar el muro del AVE junto a sus viviendas, de forma opaca, sin transparencia y de forma improvisada.

Indefensos

“Sin ni siquiera informales”, ha proseguido, “sobre los problemas que estas obras van a ocasionarles, como la obstrucción del paso de vehículos por esta vía, incluyendo los de emergencia, lo que a juicio de Gómez, pone en peligro a los vecinos en caso de producirse algún tipo de incidente”.  

“Un taponamiento de vehículos”, ha señalado Gómez, “que puede incluso llevarles a tener que vaciar sus fosas sépticas, ante la ausencia de red de alcantarillado y la falta de acceso de los camiones que habitualmente realizan esta labor en la zona”.

Chapuza

Una falta de previsión por parte de Adif que el portavoz naranja ha calificado de “chapuza”. “Hablamos de unas obras que requieren de una planificación en profundidad, si lo que pretendemos es minimizar los problemas a los vecinos y reducir costes; y no todo lo contrario, llevarlas a cabo sin control, de manera improvisada y con una falta total de responsabilidad y profesionalidad”, ha finalizado.